Si vuestra organización se plantea un cambio, el miedo más habitual es éste: ¿tenemos el liderazgo necesario para lo que viene?
Es lógico. Cambiar implica cuestionar lo que ha funcionado hasta ahora, y eso genera vértigo. Las personas que están hoy en la organización la han llevado hasta aquí; ahora toca acompañarlas para que puedan llevarla más allá. Porque una organización no puede ir más allá que el nivel de consciencia de sus líderes.
Transfórma este miedo